Aujourd'hui il n'a pas de limites et de frontières.
Aujourd'hui, par fin, c'est encore un jour dans le calendrier. Seulement un jour, encore. Heureusement, encore un jour dans lequel tu, tu n'es pas déjà.
Tu c'est d'autre chose, l'autre côté qui est été, ma chemise usée du mon mauvais fortune et une petite fille qui pleure sous le lit .
Qui n'a pas de relation avec Paris, qui se réveille par le matin et attend l'arrivée de la nuit avec le sourire dans les lèvres.
No me gusta esperar, ni por la sonrisa – la otra, la de verdad- de mis noches en vela o esa locura contenida, manifiestamente en los vasos de vino bajo el Sena.
Y del Sena a tu boca, y tú.
Tú, y ¿Ahora qué? Ahora qué, sí serás tú de una vez por todas de este lado sin el quiero y no puedo.
Sin el contigo pero no sin ti. Obtusa esta maldita dulzura que empalaga de el tiempo que me corre por las venas entre las noches embrigadas con el sonido tu voz.
Y me dan ganas de esconderme para no verte y de salir corriendo y dejar atrás mi transparencia sabiendo que no.
Que el ahora dará más miedo que nunca, cuando no sea luego.
Quizás no lo sepa, pero lo sé y desde luego que lo supe. No quiero frente a mí la eternidad ni ese ahora que vendrá más tarde entre las luces de un nuevo septiembre que se adelanta a los acontecimientos y el hasta siempre de mentira, y las odiosas comparaciones febriles, el whiskey barato entre las sábanas sucias de tu ausencia calando hasta lo más hondo de mi finita paciencia que baila entre miedos y anhelos…
…Mais le plus important, c'est que tu as cessé d'être, et toujours il y aura des févriers,cette fois, de ce côté, heureusement sans toi.
Mais avec toi.
jueves, 9 de febrero de 2012
viernes, 20 de enero de 2012
Atisbo
Siempre la recalcitrante y desoptimizadora segunda parte, siempre esa otra parte que nos corrige una primera ideal y defectuosa, ese último trozo que faltaba y modifica todo el tapiz, anulando lo anterior, deconstruyendo y creando un nuevo marco, más real y más punzante.
Agudo. Me aferro a esas segundas partes que nunca fueron buenas, la frente alta, mirada hacia delante, para que lo de atrás, eso de tan atrás no me acune y me engatuse con las nubes de los sueños que no volverán a darse.
De un desgarro de la inconsciencia, aquello que casi pero no, un atisbo de la primera parte:
“Te descubro despacio, te miro de frente y absorto, de una vez por todas: tú.
Tan tú, tan ese detrás de ti que me absorbe, me hace caer en el error desheredándome en un espasmo de media luna y media noche.
Entonces, en ese descubrimiento no hay tiempo, ni espacio, ni sueño, y frente a mí, por fin y solo un instante: la eternidad.
Tú, y no hay hojas en blanco en esta noche tan rara, tan cerca, tan tejiendo mis contradicciones, mis desvelos y mis lugares comunes en ese pentagrama de ti como punto de referencia.
La sombra en los labios y sin embargo las cartas por jugar, unos ojos de ninguna parte, de todos lados, de todos y cada uno de mis sin-embargos, en esas las sombras, de tan lejos tus labios”.
Agudo. Me aferro a esas segundas partes que nunca fueron buenas, la frente alta, mirada hacia delante, para que lo de atrás, eso de tan atrás no me acune y me engatuse con las nubes de los sueños que no volverán a darse.
De un desgarro de la inconsciencia, aquello que casi pero no, un atisbo de la primera parte:
“Te descubro despacio, te miro de frente y absorto, de una vez por todas: tú.
Tan tú, tan ese detrás de ti que me absorbe, me hace caer en el error desheredándome en un espasmo de media luna y media noche.
Entonces, en ese descubrimiento no hay tiempo, ni espacio, ni sueño, y frente a mí, por fin y solo un instante: la eternidad.
Tú, y no hay hojas en blanco en esta noche tan rara, tan cerca, tan tejiendo mis contradicciones, mis desvelos y mis lugares comunes en ese pentagrama de ti como punto de referencia.
La sombra en los labios y sin embargo las cartas por jugar, unos ojos de ninguna parte, de todos lados, de todos y cada uno de mis sin-embargos, en esas las sombras, de tan lejos tus labios”.
martes, 10 de enero de 2012
Cap 73
Se puede elegir la tura, la invención, es decir el tornillo o el auto de juguete.
Es así como París nos destruye despacio, deliciosamente, triturándonos entre flores viejas y manteles de papel con manchas de vino, con su fuego sin color que corre al anochecer saliendo de los portales carcomidos.
Nos arde un fuego inventado, una incandescente tura, un artilugio de la raza, una ciudad que es el gran tornillo, la horrible aguja con su ojo nocturno por donde corre el hilo del Sena, máquina de torturas como puntillas. Agonía en una jaula atestada de golondrinas enfurecidas.
Ardemos en nuestra obra, fabuloso honor mortal, alto desafío el del fénix. Nadie nos librará del fuego sordo, del fuego sin color que corre al anochecer por la rue de la Huchette.
Incurables, perfectamente incurables, elegimos por tura al gran Tornillo, nos inclinamos sobre él, entramos en él, volvemos a inventarlo cada día, a cada mancha de vino en el mantel, a cada beso del moho en las madrugadas. (...)
Inventamos nuestro incendio, ardemos de dentro a afuera, quizá esto sea la elección...
Rayuela.
Es así como París nos destruye despacio, deliciosamente, triturándonos entre flores viejas y manteles de papel con manchas de vino, con su fuego sin color que corre al anochecer saliendo de los portales carcomidos.
Nos arde un fuego inventado, una incandescente tura, un artilugio de la raza, una ciudad que es el gran tornillo, la horrible aguja con su ojo nocturno por donde corre el hilo del Sena, máquina de torturas como puntillas. Agonía en una jaula atestada de golondrinas enfurecidas.
Ardemos en nuestra obra, fabuloso honor mortal, alto desafío el del fénix. Nadie nos librará del fuego sordo, del fuego sin color que corre al anochecer por la rue de la Huchette.
Incurables, perfectamente incurables, elegimos por tura al gran Tornillo, nos inclinamos sobre él, entramos en él, volvemos a inventarlo cada día, a cada mancha de vino en el mantel, a cada beso del moho en las madrugadas. (...)
Inventamos nuestro incendio, ardemos de dentro a afuera, quizá esto sea la elección...
Rayuela.
miércoles, 4 de enero de 2012
Serre moi
Embrasse moi dessus bord
Viens mon ange, retracer le ciel
J’irai crucifier ton corps,
Pourrais-je depunaiser tes ailes ?
Embrasser, te mordre en même temps
Enfoncer mes ongles dans ton dos brulant
Te supplier de me revenir et tout faire
ô tout pour te voir partir et viens!
Emmene moi là bas
Donne moi la main
Que je ne la prenne pas
Ecorche mes ailes
Envole moi
Et laisse toi tranquille a la fois
Mille fois entrelassons nous
Et lassons nous meme en dessous
Serre moi encore serre moi
Jusqu’a etouffer de toil.
(...)
Je ne donne pas long feu
A nos tragédies, à nos adieux
Reviens moi, reviens moi
Tu partira mieux comme ça.
Tryo.
Viens mon ange, retracer le ciel
J’irai crucifier ton corps,
Pourrais-je depunaiser tes ailes ?
Embrasser, te mordre en même temps
Enfoncer mes ongles dans ton dos brulant
Te supplier de me revenir et tout faire
ô tout pour te voir partir et viens!
Emmene moi là bas
Donne moi la main
Que je ne la prenne pas
Ecorche mes ailes
Envole moi
Et laisse toi tranquille a la fois
Mille fois entrelassons nous
Et lassons nous meme en dessous
Serre moi encore serre moi
Jusqu’a etouffer de toil.
(...)
Je ne donne pas long feu
A nos tragédies, à nos adieux
Reviens moi, reviens moi
Tu partira mieux comme ça.
Tryo.
viernes, 25 de noviembre de 2011
Aquellos poemas que no publiqué. (2011)
Cuando pronuncias mi nombre
Una sílaba pasa indecisa por el borde de tus labios.
Otra más, y luego otra.
Pronuncias la palabra que me denomina
soy un espasmo de significado
y dejo de ser determinante inconcluso.
Me revelo en eso que soy de ti
que de mi esencia tú declamas.
Anido entonces en tu boca,
Segundos en tu boca y es tu misma boca
la que me escupe al asfalto
y me pierde en el gris de las baldosas del suelo
Tan gris como antes de que tres sílabas
y siete letras se le clavasen como estocadas
Cuando pronuncias mi nombre,
no soy sujeto, y sin embargo
me sujeto en mi afán por mantenerme
en tu pecho combatiente y acuartelado.
Desnuda ante mi ausencia en tu boca.
de tu cabeza a un paso en los lábios
Expuesta al aire que inspiras,
suspiro en el sonido hambriento del pan
de mi nada abatida.
5 de Abril del 2011
Pasen y vean
Abanicos, trenes y miriápodos.
Anguilas, lujos, extermino.
Repiqueteo incesante de plásticos prefabricados,
Precintado el corazón del malsano acertijo.
Acierta el traspiés a la caída
Justo al borde del abismo
al borde del cuaderno
Las palabras,
se rehacen en agujas
y cadenas
Tinta, escándalo, hijos y moscas.
Placentas, arcoiris y cunas.
Malabaristas que descuelgan tildes
sílabas que se ahogan en ajenos pantanos
profanando burbujas de versos descarriados.
Travestidas las letras en sonidos
roza el descenso la meta
invirtiendo caricias que se convierten
en poemas.
7 de Abril del 2011
La luna entre los dedos
Perdona si no peco,
de robarte el corazón.
Disculpa los errores de ortografía,
Mis libros inventados, los celos que no siento,
las sílabas por pronunciar,
y las palabras que no dices.
Para eso,
para eso, te perdono hasta
el tic-tac de los relojes de arena
que llevo en las muñecas
tatuadas entre las alas
de un avión de papel.
Y no es que piense que desafines
cuando me miras, calculando,
azules,
las distancias que quedan para verme.
Y no es que lleve por bandera
una canción en los lábios.
Y no es que me entienda,
y no es que se me arrastre la casualidad.
Es que me sudan las manos y me tiembla la boca.
Por eso,
Perdona si no peco,
de robarte el corazón.
28 de Agosto del 2011
Una sílaba pasa indecisa por el borde de tus labios.
Otra más, y luego otra.
Pronuncias la palabra que me denomina
soy un espasmo de significado
y dejo de ser determinante inconcluso.
Me revelo en eso que soy de ti
que de mi esencia tú declamas.
Anido entonces en tu boca,
Segundos en tu boca y es tu misma boca
la que me escupe al asfalto
y me pierde en el gris de las baldosas del suelo
Tan gris como antes de que tres sílabas
y siete letras se le clavasen como estocadas
Cuando pronuncias mi nombre,
no soy sujeto, y sin embargo
me sujeto en mi afán por mantenerme
en tu pecho combatiente y acuartelado.
Desnuda ante mi ausencia en tu boca.
de tu cabeza a un paso en los lábios
Expuesta al aire que inspiras,
suspiro en el sonido hambriento del pan
de mi nada abatida.
5 de Abril del 2011
Pasen y vean
Abanicos, trenes y miriápodos.
Anguilas, lujos, extermino.
Repiqueteo incesante de plásticos prefabricados,
Precintado el corazón del malsano acertijo.
Acierta el traspiés a la caída
Justo al borde del abismo
al borde del cuaderno
Las palabras,
se rehacen en agujas
y cadenas
Tinta, escándalo, hijos y moscas.
Placentas, arcoiris y cunas.
Malabaristas que descuelgan tildes
sílabas que se ahogan en ajenos pantanos
profanando burbujas de versos descarriados.
Travestidas las letras en sonidos
roza el descenso la meta
invirtiendo caricias que se convierten
en poemas.
7 de Abril del 2011
La luna entre los dedos
Perdona si no peco,
de robarte el corazón.
Disculpa los errores de ortografía,
Mis libros inventados, los celos que no siento,
las sílabas por pronunciar,
y las palabras que no dices.
Para eso,
para eso, te perdono hasta
el tic-tac de los relojes de arena
que llevo en las muñecas
tatuadas entre las alas
de un avión de papel.
Y no es que piense que desafines
cuando me miras, calculando,
azules,
las distancias que quedan para verme.
Y no es que lleve por bandera
una canción en los lábios.
Y no es que me entienda,
y no es que se me arrastre la casualidad.
Es que me sudan las manos y me tiembla la boca.
Por eso,
Perdona si no peco,
de robarte el corazón.
28 de Agosto del 2011
lunes, 21 de noviembre de 2011
Conclusiones y reseñas.
“La mañana, es el símbolo del que lucha, del que mira a a través de la rendija con ojo cínico, y busca aquello que le falta a la vida, el de los puntos, las íes y las malas ideas.
Con la puerta en las narices las mañanas son para los que se mueven entre el sol, entre esos, los lineales, los que creen que el tiempo es un grano de arena que se escapa entre los dedos.
Las mañanas son para aquellos a los que les gusta reconocerse en el espejo.
¿Donde quedan aquellos a los que hemos dejado sin mañana?
¿Donde están los de las noches?
Yo, desde mi trono dorado les veo forjarse una identidad ficticia, les veo ponerse máscaras para salir a desnudarse.
Y quizás sea que se relegue la noche, a aquellos que sueñan,a aquellos que creen, a esos otros, que solo a veces, piensa".
Me desmayo ante los clichés baratos de retórica y dudo.
Dudo, porque son tantas las ideas que uno cree, conoce sobre mundo, que posicionarse resultaría nimio y posiblemente contraproducente.
Las ideas solo son acertadas cuando están en el sitio y a la hora correcta. O no.
Quizás pueda darse un axioma de la realidad que todos desconozcamos y el día que se presente nos encontremos ante el big-bang epistemólogico.
Aunque mientras tanto dudo, y dudo tanto que a veces me escondo bajo la cama, me emborracho con ron barato y pienso que hay cosas que no llevan a ningún sitio, a ninguna parte.
¿Pero es que ese es el sentido? ¿Llegar?
No estamos programados para la meta, ni tan siquiera en el caso de que esta exista.
Que esto no se parece en nada a un orgasmo, menos elegante, de hecho. No parece, entonces, que haya que conformarse con escalar el Kilimanjaro y colocar la banderita.
En toda la esencia que emana de lo subjetivo, he encontrado aquello que quise buscar a los 15 años, y es curioso como cuando se trata de ideales, uno tiende a difuminarlos con el tiempo, a pasar la mano y emborronar la pizarra, mientras las letras en su cárcel de tiza, se vuelven difusas, luchando porque se adivine el contorno en cada palabra.
Mientras se teje el mundo, un jarro de agua fría te señala la cara, y ahora, un poco más allá del fervor adolescente, me empapa la realidad con ese narcisismo propio de aquellos que se imponen.
Que se cuenten los cuentos que se quieran contar, que la Era Global no existe, porque siempre habrá tantos universos como individuos, y sumando dos más dos, encontramos que hay una distinción tangible entre globalización y sumisión.
Y , sin pretender en absoluto caer en el paradigma humanista,vemos que desde cada nuevo individuo surge una nueva ventana desde la que dan ganas de esconderse a beber ron bajo la cama, o sobre la que mirar un nuevo horizonte.
Y entonces, cuando seamos capaces de comprendelo, quizás me comprometa un poco con el comunitarismo. Porque por encima de los ideales, siempre estarán las personas que nos ayudan a forjarlos, para bien o para mal.
Con la puerta en las narices las mañanas son para los que se mueven entre el sol, entre esos, los lineales, los que creen que el tiempo es un grano de arena que se escapa entre los dedos.
Las mañanas son para aquellos a los que les gusta reconocerse en el espejo.
¿Donde quedan aquellos a los que hemos dejado sin mañana?
¿Donde están los de las noches?
Yo, desde mi trono dorado les veo forjarse una identidad ficticia, les veo ponerse máscaras para salir a desnudarse.
Y quizás sea que se relegue la noche, a aquellos que sueñan,a aquellos que creen, a esos otros, que solo a veces, piensa".
Me desmayo ante los clichés baratos de retórica y dudo.
Dudo, porque son tantas las ideas que uno cree, conoce sobre mundo, que posicionarse resultaría nimio y posiblemente contraproducente.
Las ideas solo son acertadas cuando están en el sitio y a la hora correcta. O no.
Quizás pueda darse un axioma de la realidad que todos desconozcamos y el día que se presente nos encontremos ante el big-bang epistemólogico.
Aunque mientras tanto dudo, y dudo tanto que a veces me escondo bajo la cama, me emborracho con ron barato y pienso que hay cosas que no llevan a ningún sitio, a ninguna parte.
¿Pero es que ese es el sentido? ¿Llegar?
No estamos programados para la meta, ni tan siquiera en el caso de que esta exista.
Que esto no se parece en nada a un orgasmo, menos elegante, de hecho. No parece, entonces, que haya que conformarse con escalar el Kilimanjaro y colocar la banderita.
En toda la esencia que emana de lo subjetivo, he encontrado aquello que quise buscar a los 15 años, y es curioso como cuando se trata de ideales, uno tiende a difuminarlos con el tiempo, a pasar la mano y emborronar la pizarra, mientras las letras en su cárcel de tiza, se vuelven difusas, luchando porque se adivine el contorno en cada palabra.
Mientras se teje el mundo, un jarro de agua fría te señala la cara, y ahora, un poco más allá del fervor adolescente, me empapa la realidad con ese narcisismo propio de aquellos que se imponen.
Que se cuenten los cuentos que se quieran contar, que la Era Global no existe, porque siempre habrá tantos universos como individuos, y sumando dos más dos, encontramos que hay una distinción tangible entre globalización y sumisión.
Y , sin pretender en absoluto caer en el paradigma humanista,vemos que desde cada nuevo individuo surge una nueva ventana desde la que dan ganas de esconderse a beber ron bajo la cama, o sobre la que mirar un nuevo horizonte.
Y entonces, cuando seamos capaces de comprendelo, quizás me comprometa un poco con el comunitarismo. Porque por encima de los ideales, siempre estarán las personas que nos ayudan a forjarlos, para bien o para mal.
martes, 18 de octubre de 2011

Y no se si lloraba por mí, por él, o por los dos.
Por toda la mierda del mundo que hemos recibido para acabar escribiendo en una lápida blanquiazul.
Llorando por todos y cada uno de los que no ven, que no saben ver, más que condescencia.
Por el juicio, por que estarás siempre en mis libros de ocasión
y porque ocasionalmente te mencionarán
y serás el souvenir de partidos comunistas.
Por mi sonrrisa eterna que no va más allá de ninguna parte,
que se refleja pálidamente en el marmol blanco que esconde tu cuerpo,
deformándose, hoja a hoja.
Lloraba por Cuba y por el Bacardí,
por la patria libre que se lee en tu memoria marchita de Europa
y de esos otros, tantos lados.
Del amor:
Ay, El amor! refugio eterno y efímero de los que buscan,
sabiendo lo que todos saben,
que solo es posible, de esta otra parte que se mira de soslayo,
Por que de este lado, se borra la magia que se entretiene en el recuerdo.
Y por eso lloraba, por todo tú, por nosotros,
por todos nosotros, los que lloramos, buscandote,
A sabiendas que sólo quedan tus libros y los grafitis en la pared de la esquina.
-A Julio Cortázar-
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