Primero eran sus caricias las que te hacían sentir distinto, las buscabas constantemente y suponían tu mejor vía de escape.
Amordazando un sentimiento tras otro, sometiendolos al encierro en un rincón de tu alma para que no amezasasen con un asalto por sorpresa.
"Ni un devaneo mas" te repetías constantemente en esas noches sin luna en las que te daba por pensar en lo inevitable y te dejabas embaucar arrastrado por esa irrespetuosa y recalcitrante parte de tu alma que no es más que esa trascendentalidad tan tuya que odias porque no te deja ser aquello que quieren que seas y se presenta preñada de insomnio en las que a veces, si te despistas, se dejan a entrever mis ojos.
- No mis ojos, mentirosos, los de ahora, sino mis/ tus ojos, los que tenía para mirarte desde abajo sabiendote con la llave que me desnuda y no. No me molestaba que fuese tu cuello el lugar de donde había decidido prenderse aquel trozo de mi que te legué casi sin proponermelo-
Aperecen de pasada y entonces...
Los apartas como un libro viejo, desgastado y a día de hoy irrelevante aun a sabiendas que algún día te pincharas con el uso de la rueca y tendras que soñarlos, enfrentarlos y perder.
Por eso del miedo y tu majestuosa cobaría que dicta órdenes de alejamiento de caracter preventivo y kilometraje inecesario.
Su sexo y sus caricias suponen la más vulgar de tus cárceles fingidas, Conversación mediocre sobre un millón de nadas que adormecen tu parte trascendente. Nada es y en nada se queda .
Es la fuerza y el cariño que se torna mundano sumado a la rutina camuflada de seguridad la que te abruma y desgasta como se desgastan las suelas de los zapatos usados.
Y la duda, una duda no te atreves analizar mientras pueda mantenerte a flote el autoengaño.
Miradas de soslayo y un mes de Febrero que obvias con la pretensión de dejarle pasar inadvertido.
Y si escribo es por y para Febrero.
Tan roto y desvencijado por nuestra falsa indiferencia que ha jurado regar Granada con sus lágrimas de media noche.
No llores más Febrero...tan solo es una mentira que me ayuda a sonrreir.
E incluso hubo dias en los que, por lo menos yo, si que pensé en lo inevitable.
domingo, 7 de marzo de 2010
sábado, 27 de febrero de 2010
martes, 23 de febrero de 2010
A través del espejo,
A través del espejo se sueña
tristeza la melancolía.
Y son hadas las que pueblan,
los pueblo arrinconados
en retales reflejados,
marchitos por la razón.
A través del espejo un suspiro,
que avecina de vida la desesperación
de saberse los sueños dormidos
en rincones radiantes,
sin luz.
Aniquilandos con crueldad dragones
imperantes de ensoñación aparente,
Zambullidas de realidad designan lo relevante.
¡Qué difícil obviar un reflejo¡
¿Cómo escapar del encanto escondido,
a través de mi espejo?
tristeza la melancolía.
Y son hadas las que pueblan,
los pueblo arrinconados
en retales reflejados,
marchitos por la razón.
A través del espejo un suspiro,
que avecina de vida la desesperación
de saberse los sueños dormidos
en rincones radiantes,
sin luz.
Aniquilandos con crueldad dragones
imperantes de ensoñación aparente,
Zambullidas de realidad designan lo relevante.
¡Qué difícil obviar un reflejo¡
¿Cómo escapar del encanto escondido,
a través de mi espejo?
lunes, 15 de febrero de 2010
Las palabras que no pudieron modificar el futuro.
Algo real.
Y no hablo de esos destellos blaquiazules presentes en cada abrazo.
Tampoco de los cuentos de media noche o de los besos en la espalda.
Sin alcanzar a vislumbrar ni una parte de aquello que se define como algo real por sí mismo alcanzo a comprender que no se trata de esos oasis de cuatro días al mes en los que me desnudas despacito, y me susurras al oido que todas las rosas acaban por marchitarse.
Oasis que se desea eterno para obviar la certudumbre de lo definido como real por sí mismo y que por ende se define como Madrid.
Tu Madrid. y Ahora mi Madrid.
El de las tardes de paseo y las conversaciones infinitas que me enseñaste con tu sonrisa de espejo.
No basta con desearlo tambien tiene que ser verdad.
Y un poco aburrido. Mediocre.
La mediocridad genera depencencia,conformismo y constancia.
Porque querer para siempre acaba siendo una estupidez irrelevante, una emoción que no trasciende y que no supone más que un lastre para la realización propia.
Y ahora que por fin hemos empezado a brillar no sería justo que descartásemos los cristales teñidos de azul oscuro por aquello de no deslumbrarnos, de no reflejarnos el uno en el otro.
Y no hay nada más real que esto.
Amarte es una ilusión,una noche de reyes sin el juguete deseado,
Hilo de perséfone que se teje y desteje al antojo de las circunstancias.
Momentos en los que no se ha dado pié a un nosotros en este universo de cíclica armonía caótica y que no ha tenido a bien forjar ni siquiera un espacio para cierta culpabilidad en la que poder regodearse.
Solo dudas entre sábanas de raso y marionetas de circo.
Porque no nos han dejado ser nosotros, hemos tenido que ser tu y yo para poder brillar.
solo Tu y Yo.
Y no hablo de esos destellos blaquiazules presentes en cada abrazo.
Tampoco de los cuentos de media noche o de los besos en la espalda.
Sin alcanzar a vislumbrar ni una parte de aquello que se define como algo real por sí mismo alcanzo a comprender que no se trata de esos oasis de cuatro días al mes en los que me desnudas despacito, y me susurras al oido que todas las rosas acaban por marchitarse.
Oasis que se desea eterno para obviar la certudumbre de lo definido como real por sí mismo y que por ende se define como Madrid.
Tu Madrid. y Ahora mi Madrid.
El de las tardes de paseo y las conversaciones infinitas que me enseñaste con tu sonrisa de espejo.
No basta con desearlo tambien tiene que ser verdad.
Y un poco aburrido. Mediocre.
La mediocridad genera depencencia,conformismo y constancia.
Porque querer para siempre acaba siendo una estupidez irrelevante, una emoción que no trasciende y que no supone más que un lastre para la realización propia.
Y ahora que por fin hemos empezado a brillar no sería justo que descartásemos los cristales teñidos de azul oscuro por aquello de no deslumbrarnos, de no reflejarnos el uno en el otro.
Y no hay nada más real que esto.
Amarte es una ilusión,una noche de reyes sin el juguete deseado,
Hilo de perséfone que se teje y desteje al antojo de las circunstancias.
Momentos en los que no se ha dado pié a un nosotros en este universo de cíclica armonía caótica y que no ha tenido a bien forjar ni siquiera un espacio para cierta culpabilidad en la que poder regodearse.
Solo dudas entre sábanas de raso y marionetas de circo.
Porque no nos han dejado ser nosotros, hemos tenido que ser tu y yo para poder brillar.
solo Tu y Yo.
martes, 2 de febrero de 2010
Alerta-alterego.
Llevaba un par de semanas - que bien podría haber sido años- aguantando las extrencidades de la extrovertida Marioneta. No podía soportar ni un minuto mas aquella situación.
Por eso la Titiritera, que jamás perdía los nervios y que siempre encontraba razones obvias para todo le espeto un día a bocajarro:
- !¿Por qué no cierras de una vez esa estúpida boca de madera?¡
¿Es que no te das cuenta de que tu impaciencia va a acabar por volvernos locas?
¡ Son esas inútiles ganas de Amar tan tuyas las que siempre acaban por enredar todos los hilos¡ ¿Que pasará cuando no nos quede otra opción más que la de cortar el nudo?
¿QUE HARÁS CUANDO TU ANHELO NOS DESTRUYA?.- Comentó la exasperada Titiritera.
- ...
No supo que responder. Ante la falta de palabras decidió dejar de tensar los lazos que la unían a las manos de su anfitriona. Comprendió que no podría contadecirla y se encerró a si misma lo mas lejos que pudo dejandose envolver por su espíritu de pino y fresno. Guiada por la cruz de madera, el único nexo que siempre guardó con la realidad.
Y tanto quiso callar que selló sus labios y convirtiose en aquello que siempre debió haber sido.
Calló para siempre.
Por eso la Titiritera, que jamás perdía los nervios y que siempre encontraba razones obvias para todo le espeto un día a bocajarro:
- !¿Por qué no cierras de una vez esa estúpida boca de madera?¡
¿Es que no te das cuenta de que tu impaciencia va a acabar por volvernos locas?
¡ Son esas inútiles ganas de Amar tan tuyas las que siempre acaban por enredar todos los hilos¡ ¿Que pasará cuando no nos quede otra opción más que la de cortar el nudo?
¿QUE HARÁS CUANDO TU ANHELO NOS DESTRUYA?.- Comentó la exasperada Titiritera.
- ...
No supo que responder. Ante la falta de palabras decidió dejar de tensar los lazos que la unían a las manos de su anfitriona. Comprendió que no podría contadecirla y se encerró a si misma lo mas lejos que pudo dejandose envolver por su espíritu de pino y fresno. Guiada por la cruz de madera, el único nexo que siempre guardó con la realidad.
Y tanto quiso callar que selló sus labios y convirtiose en aquello que siempre debió haber sido.
Calló para siempre.
domingo, 31 de enero de 2010
Descuadrado.
Encuadro el marco torcido. La paded se vuelve angustia entre los lienzos desequilibrados y mientras pongo al derecho aquello que se empeña en estar doblado me visualizo adivinando entre ondas el tono de tu voz. Tan propio y ahora tan ajeno. Se desplazan lentamente hasta mi cerebro y allí explotan sometiendolo al delírio convertidas en miles de tonalidades naranjas: amanecer, albaricoque y fosforescente.
Agujas de relojes de bolsillo se empeñan en girar en sentido contrario al del resto de los sentidos donde el tic tac de entre los segundos acaba siendo ese beso que se perdió y que ahora queda anclado en la comisura de mi boca y se siente tan solo, tan perdido, que no se atreve a escapar de la carcel de mimbre forjada con el esparto de los corazones que alguna vez amé y descuartizé, trozo a trozo.
Prisión que creé para guardar todo aquello que jamás me atreví a entregar, como tu beso o el tono naranja de esa voz desquiciada por la locura de saberme rota y tan lejos. No puedes tocarme y si a saber si te pienso, o te has consumido ya entre las cenizas de los cigarrillos que fumé despues de aquel adiós que casi acaba en tragedia porque una guadaña de cristal se empeñó en degollarme y arrancar la única parte de mi cuerpo que aun es capaz de pensar en algo coherente cuando me pierdo en tu boca. Egositamente.
Cruje la decandente mesita de noche de mi habitación y de nuevo el cuadro vuelve a torcerse con la cadencia de un monosílabo. Ignoro lo inapropiado de mi causa y en la desesperación que sienten los que pierden todas las guerras me proclamo vencedora de la nada.
Mas de lo mismo.
"Ponme vaso de incerteza, y no te olvides del ron".
Agujas de relojes de bolsillo se empeñan en girar en sentido contrario al del resto de los sentidos donde el tic tac de entre los segundos acaba siendo ese beso que se perdió y que ahora queda anclado en la comisura de mi boca y se siente tan solo, tan perdido, que no se atreve a escapar de la carcel de mimbre forjada con el esparto de los corazones que alguna vez amé y descuartizé, trozo a trozo.
Prisión que creé para guardar todo aquello que jamás me atreví a entregar, como tu beso o el tono naranja de esa voz desquiciada por la locura de saberme rota y tan lejos. No puedes tocarme y si a saber si te pienso, o te has consumido ya entre las cenizas de los cigarrillos que fumé despues de aquel adiós que casi acaba en tragedia porque una guadaña de cristal se empeñó en degollarme y arrancar la única parte de mi cuerpo que aun es capaz de pensar en algo coherente cuando me pierdo en tu boca. Egositamente.
Cruje la decandente mesita de noche de mi habitación y de nuevo el cuadro vuelve a torcerse con la cadencia de un monosílabo. Ignoro lo inapropiado de mi causa y en la desesperación que sienten los que pierden todas las guerras me proclamo vencedora de la nada.
Mas de lo mismo.
"Ponme vaso de incerteza, y no te olvides del ron".
jueves, 28 de enero de 2010
Tirolina de estrella fugaz.
- ¿Siempre escribes sólo para tí, verdad?
- Lo cierto es que casi siempre. - contestó, pensando que ciertamente, sólo por una vez, quizá mereciese la pena escribir algo para alguien que no fuese ella misma.
"Me pediste entre susurros que te dijese algo bonito, y yo que tengo palabras para todo, que la filosofía se me queda corta, y la lógica está anclada en mi corazón, no supe que contestar.
Me trato de retractar,( Véase el texto anterior) porque ante todo te quiero hacer feliz.
¿Qué te digo que sea mas bonito que mis noches contigo?
Dibujo una cruz con mi índice en tu espalda, y la cubro con besos , jugueteo distraida con mi mi lengua.
La cruz, mi lengua y tu espalda.
Te quiero como se quiere a las estrellas fugaces.
Segundos de luz que forman parte de del cielo, reflectan e iluminan durante sólo un instante, pero arrancan sonrisas al mas escéptico y alumbran comentarios infantiles en cualquier adulto refinado.
Te sientes tan especial cuando vislumbras ese padazito de luz que acaba siendo secundario el momento de la desaparición del hecho en sí. (Inherente sufrimiento al ser humano)
Firmamento enagenado, que se apaga y acaba preso de una oscuridad que priori no se percive, salvo cuando te ilumina dicha estrella.
Giramos sonriendo como enanos en la rueda de aquel parque, nos columpiamos oscilando hacia el infinito y nos dejamos llevar por la tirolina sin usar los pies para frenar.
Caminamos a tres metros sobre el cielo, Un cielo color aceituna.
¿Sabes?
Si explota la burbuja siempre podremos decir que pasamos una semana contemplando estrellas fugaces..."
- Lo cierto es que casi siempre. - contestó, pensando que ciertamente, sólo por una vez, quizá mereciese la pena escribir algo para alguien que no fuese ella misma.
"Me pediste entre susurros que te dijese algo bonito, y yo que tengo palabras para todo, que la filosofía se me queda corta, y la lógica está anclada en mi corazón, no supe que contestar.
Me trato de retractar,( Véase el texto anterior) porque ante todo te quiero hacer feliz.
¿Qué te digo que sea mas bonito que mis noches contigo?
Dibujo una cruz con mi índice en tu espalda, y la cubro con besos , jugueteo distraida con mi mi lengua.
La cruz, mi lengua y tu espalda.
Te quiero como se quiere a las estrellas fugaces.
Segundos de luz que forman parte de del cielo, reflectan e iluminan durante sólo un instante, pero arrancan sonrisas al mas escéptico y alumbran comentarios infantiles en cualquier adulto refinado.
Te sientes tan especial cuando vislumbras ese padazito de luz que acaba siendo secundario el momento de la desaparición del hecho en sí. (Inherente sufrimiento al ser humano)
Firmamento enagenado, que se apaga y acaba preso de una oscuridad que priori no se percive, salvo cuando te ilumina dicha estrella.
Giramos sonriendo como enanos en la rueda de aquel parque, nos columpiamos oscilando hacia el infinito y nos dejamos llevar por la tirolina sin usar los pies para frenar.
Caminamos a tres metros sobre el cielo, Un cielo color aceituna.
¿Sabes?
Si explota la burbuja siempre podremos decir que pasamos una semana contemplando estrellas fugaces..."
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