domingo, 28 de junio de 2009

Cabeza Abajo

Justo cuando te gusta ser quien eres, cuando tus promesas son tan firmes como escuetas, y nunca has tenido tan claro qué sobra y qué falta en tu vida, el mundo decide girar sin tu permiso y sorprenderte con creces...
...para bien o para mal.
Jamás quisiste perder tu autonomía. Nadie, nunca hizo que tus pies se levantasen un palmo del suelo o te hizo desviar unos metros del camino,
y entonces ocurre.

Pasan de ser frutos literarios de mentes ocurrentes a narrador en primera persona.
Ya no es una metáfora que se refleja en el río de tu realidad.
Todo lo que antes era inamovible se torna ahora secundario, y acabas haciendo eso que jamas hiciste.
Eso que veías en pelis ñoñas los domingos por la tarde.
Comienzan las noches en vela.
Descubres una nueva sonrisa, que por lo visto tiene vida propia, porque nunca recuerdas como llegó hasta tu boca, y decides guardarla sólo para ti.
Escuchas canciones sinsentido... y se lo encuentras.

Pero mas allá de los senderos de la imaginación...surgen convulsiones internas, las mariposas que anidan bajo tu ombligo deciden contorsionarse cada vez mas rápido, oprimiendo, dañando el centro de tu alma hasta el punto de bloquear sensaciones exteriores mucho mas placenteras.
Y a pesar de las lágrimas en vano , te das cuenta de que ha merecido la pena.
No se permiten dudas. No sobre eso.

2 comentarios:

  1. Este texto despertó el corazón de muchos cuando lo escribiste, ¿Recuerdas? :)

    ResponderEliminar