miércoles, 22 de diciembre de 2010

El subsuelo

Del baúl de la emoción contenida:
- Se refugiará constantemente en el regazo de Lucrecia y en la sabiduría que se esconde tras toda alma de niño mientras abraza las tapas gastadas de un libro que cree la hará renacer.
"Proyectas luz, Lau, mas te valdría aprender a mirarte en un espejo de vez en cuando."
"Y Si bien no aspiras vivir, y crees encontrar una respuesta en la muerte, estás mas viva que todos ellos, que se niegan a ver la luz por miedo a que les acabe cegando"-

"La historia de Laura y Gabriel"

Fragmento:
¿Qué es mejor? ¿Una felicidad vulgar o un sufrimiento elevado? Venga,¿qué es mejor? (...)
Porque todos nosotros, más o menos hemos perdido la costumbre de la vida, hasta tal punto que a veces sentimos una especie de asco por la "verdadera vida" por eso no podemos aguantar que nos la recuerden. Hemos llegado a considerarla casi, casi, como un trabajo, y hemos convenido, en nuestro interior que son mucho mejores los libros. ¿ Y por qué de vez en cuando nos ponemos nerviosos, hacemos extravagancias? ¿Qué pedimos en realidad? (...)
Permitidme señores, no intento justificarme diciendo "Todos", pero yo, en realidad no he hecho otra cosa en mi vida que llevar hasta las últimas consecuencias lo que vosotros no os atrevéis a llevar hasta la mitad, estimando, además , razonable vuestra cobardía, y con el consuelo de que os engañáis a vosotros mismos. Así que resulta que yo estoy más vivo que vosotros. (...)
Nos pesa incluso ser hombres, hombres dotados de un verdadero, de un cuerpo propio y una sangre propia, nos avergonzamos de esto y lo consideramos una ignominia, esperamos convertirnos en no se que inauditos seres abstractos. Hemos nacido muertos, señores, y por otro lado hace mucho ya, que no nacemos padres vivos, y esto nos conviene cada vez más, dentro de poco inventarán la forma de nacer de la idea, pero basta, no quiero escribir más del subsuelo.

"Memorias del subsuelo" -F. Dostoievski-

jueves, 16 de diciembre de 2010

Desorden.


Son esos los desórdenes que no afectan. Que conmueven por la misma ingenuidad de las camisas descolgadas y puños descosidos, enmudece hasta el silencio congelando esas imágenes luminiscentes que perpetúan en la cabeza del metódico desagradecido.

Alma que se nutre del desorden que la aprecia, fluye y desestructura escalones de altas escalinatas induciéndolas al revés.
Alma que vuela abatida en las esquinas lúcidas de objetos y desinterés, levantando adoquines para encontrar el cambio de tercio que la reubique como si se tratase de un puzzle recién abierto esparcido en zócalos malavenidos. Desorden en el marco y encrucijada en las piezas perdidas de tanto desencajar.

Vuelta al principio y nueva parte que se queda escondida tras la alfombra, de debajo del sofá, de debajo del techo, de debajo del cielo, de debajo del mundo, del debajo de debajo del qué. Parte perdida e insustituible del todo sustancial compuesto por sustancias entendidas como agua y arena, mientras se ensamblan las restantes con acero del vecino que se embriaga con el vino de puertas cerradas y se niega a compartir el prodigioso fragmento que a éste le falta.

Caos de ratonera escéptica en los muebles de esos, nuestros semejantes y una copia, que se refleja, se refleja como Apolo y como Apolo se pierde en la brújula de los que buscan una senda en el delirio.

martes, 23 de noviembre de 2010

Buenos días.

Me inclino como la señorita que soy ante la taza del water y a punto estoy de sentir que no eres sino tú ante quien me estoy inclinando, acto seguido a punto estoy de pensar que no eres sino tú, encima de quien estoy vomitando.
Buenos días cielo. Me alegra verte otra vez aquí, tan lejos de nuestro lugar común.
Tan lejos de mis sueños, de mis temblores, de mi sofá, de tus huidas, y mi jugar al pilla-pilla- pies para qué os quiero- tras tu cara de luna llena.
¡Qué extraño se me hace verte en el fondo de mi water! Y mientras tomas mi mano, yo me pierdo en tu abrazo y tu me pierdes en tu memoria. Gracias por dejar que me ahoge en ese trocito de tu cerebro inundado con la cerveza del aleph de tus borracheras.
Buenos días cielo. Soy ese recuerdo del que nada quieres saber, soy la boca que te besaría hasta en el fondo de mi fosa séptica y jamás se atrevería a tirar de la cadena por miedo a lo que pudo ser hundirme contigo en el fango. Por miedo a perdeme esas noches de rutina y sexo mediocre en las que me imagino fingiendo orgasmos como nunca los supe finjir.
Mi ego se desfigura constante, cadencioso, cuando sonrío cada mañana y me estampo contra tu realidad, entonces empiezo por la extravancia, acabo por lo vulgar, me pido disculpas en tu nombre y me invento excusas para darte los buenos días y cubrirme con mi máscara de la suerte que se resquebraja con el eco de tu ausencia y mis desvaríos porque evidentemente tu ausencia no existe más allá de todas las veces que te he perdido entre arcada y arcada por aquello de la igualdad de condiciones, por esa manía tan tonta de buscarte hasta en el water, para que olvides mis palabras, te piense como se piensan los imposibles y dentro de lo posible evite buscarte a tí tras la bruma de tus ojos, tras la niebla que se amotina en el octubre de mis buenos días.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Descartandome.

Pienso,
luego existo.
Pienso erróneamente,
luego existo erróneamente.
Piensa mal y acertarás.

¿Cuál es el límite del conocimiento?

sábado, 16 de octubre de 2010

Ottoñal

Abres los ojos.
Máxima nºIII: "Para que nazca un hombre hay que destruir un mundo"*

Puede que me acueste con el Punky de primero.
O puede que te reconstruya hasta convertite en ceniza, te envuelva en papeles de fumar y te regale a cualquier mendigo de la calle que esté más necesitado de humo que yo.
Es posible que te cuente que anoche me besaron los lábios de alguien fisico-intelectualmente más atractivo que tú mientras me volvía de piedra recordando tu cara de media luna que nunca sabe a dónde va a mirar, si a las vemtanas de mis cárceles encubiertas o la bruma que se escapa entre tu boca de promesas por cumplir.
Eres el reflejo en el espejo empañado por la ducha de los algodones entre los que te escondes para que pueda dibujarte en mi libreta de la mala suerte y te recuerde a media luz como cada quien no sabe verte.
Mirada perdida y encontrarme de soslayo en el brillo de tus ojos. Ese pedazo del día a día del que se olvida mi consciente y te deja aparecer en el bucle retroactivo de todas las medianoches empeñadas en embalsamarte bajo yugo de mis estrellas.
Eres la mitad de lo que sueño y la mitad de lo que olvido, siempre letra pequeña, notas al pié, asterisco por bandera.
A todos nos han incrustado en la cabeza aquello de ser mejor de lo que se es, mejor incluso que uno mismo.
Te regalaré una cuerda o un balcón para que puedas colgarte y ya nada importe, ahorcado desde la soga de mi portal desatarás los grilletes con los que nunca me encanaste y entonces serás lo que sea, lo que quieras ser, con la seguridad de que no será ahora, ni aquí, ni conmigo.

1* Herman Hesse

sábado, 2 de octubre de 2010

Mi cama, mi credo.

Nada que se asemeje a ese amago de agonía que son tus medio poemas y que tiendes a desrimar.
Nigun gemido orgásmico para tus palabras, mal escritas, malversadas pero sobre y por encima de todo, mal folladas.
No vas a ser la luz de ningún universo armónico que roze el buen gusto entre vómitos de elegancia y buena voluntad.
No encuentro lugares para alcanzarte, o descenderte, o que se yo.
Pobre intelecto que me persigue hasta la locura de tu lábios y marca el reloj sesenta segundos para joderte la analogía y follarte hasta aniquilar y someter tu alma que me atormenta.
Que veas las llamas en mi ojos y desees como nunca has deseado ese no haber nacido tan propio, tan mediocre, y en definitiva tan humano.
Que se caiga tu montaña de cristal y el miedo de tus ojos te condene a toda la ausencia que llevas dentro y que a mi se me hunde en el pecho y entonces ni toda tu ingenuidad es suficiente para cualesquiera de las cosas que no me dejan pensarte, porque como siempre el sentir que sí, que quizás y que ¡Oh! despues, siempre después puede que te desencuentre en uno de tantos antros de media noche y entre el olor de la ginebra tu cara, sea más que nunca tu cara de dulce narcisismo fingido que no posee nada más que el estúpido ego de sí mismo.
Y siendo tu cara, tan de tí que tú mismo, me conmueven los demonios y pienso que nunca serás como escribes, serás toda esa mierda perfumada de retórica que siempre me acaba salpicando y embaucando para que vuelva a morir en tu abrazo de miedo y discordia.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Escondrijo o sudadera.

Acabas de llegar y lo de siempre. O lo de nunca, según se mire.
Ilusión en la mochila y pasos poco firmes al andar. La brújula de mis ojos ha perdido el norte y se desquicia con anomalías de la última noche del verano, un toque distinto de color, más verde como te pinto, más melancolía.
Nada que se haye más lejos que la antesala, despertar cinco minutos antes de la hora prevista y saber que uno puede volverse a dormir a pesar de los pocos, casi nímios,segundos de cama.
Cuando el otoño se acerque me aferraré a las palabras que empezaban a sobrar y que nunca nos dijimos porque ahora sé que si algo ha de permanecer, tendrán que ser las palabras aunque no sean las dichas en voz alta con voz de plata quebrada y corazón de tinta descosida. Así acaben siendo recuerdos impresos en este papel, Así sea nostalgia de mis noches contigo.
Que raras son las costumbres en las que uno no se acostumbra ni siquiera, a estar acostumbrado, que distantes los finales inconclusos que tienden a lo cíclico y congruente que puede convertirse en casi cualquier cosa, un orgasmo a medias y despertar a las ocho, clareando la mañana mientras los primeros rayos de luz se clavan -espadas- sobre la cama para empezar a descubrirte, risas y desearme suerte para no echarte de menos, ni reescribirte,ni términos medios contigo, ni muñecas bienvestidas.
El final se me planta en las narices, gira el picaporte y por arte de magia nada queda ya de la antesala, estoy fuera, embarrado hasta las rodillas y sí, se acabó, caput, hasta la próxima.

Repaso mis lecciones y la media luz enciende mi metáfora e ilumina mis sentidos, no existen los finales, solo principios, sin tu voz de medianoce, sin tus cadenas de bronce, sin tu arrojarme a la cama y silenciarme los gemidos cortando mis labios, con y sin todo eso, contigo o sin ti, solo se tratará de uno de tantos comienzos, el mío o el nuestro, pero siempre
comienzo al fin y al cabo.

No se para qué gira el mundo

Cuando uno mismo se piensa, no puede sino pensar que se está malpensando, cuando de mucho pensar apaercen las carencias y por carecer carece hasta de sentido, nada gira y hace bastante que la vida dejó de ser tren o laberinto. No hay railes con destino de futuro, y el presente solo cuenta con los dedos, unica herramienta de mis manos desquiciadas.
Al unísono, los saberes que imagino vienen preñados de nadas, de ese eterno para qué
que todo lo acaba jodiendo.
El conocimiento es puñal que atreviesa mi pecho, y que por mucha antropología y eccéteras no eleva mi espiritu por encima de ninguna de las esencias que concibo. Que ni trascendentalidad ni retórica ni mierdas sin un euro en el bolsillo.
-Gracias Nietszche-
Envidio con codicia al mediocre que se engalana con cultura del vecino, al que vive sin el sueño de parís y cruza los dedos en el ensueño del coche nuevo, el refugio en las pasiones, clavo ardiendo, vía de escape.
Pensando como uno mismo piensa -repito- aparecen sinsentidos, las pasiones nos alejan de la miseria y suerte de aquel que solo se instruye en amor, en el miedo al rechazo, a la muerte, o no sepa hacer otra cosa que extrañar Barcelona.
Cuando se sabe, cuando se empieza a saber, es inevitable darse cuenta del errado refugio que supone lo efímero de una efímera pasión.
Y es que cuando se piensa, solo se puede acabar malpensando.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Las letras que se dan entre folios blancos.

Hablemos de líneas y de letras; de momentos amargos, enfáticos o fingidos que ascienden y descienden en folios blancos, curvas desenfrenadas y tildes que no se escriben.
De títulos que nunca serán títulos porque andarán surcando los laberintos pragmáticos de las más mundanas mentes encendidas de contrariedad.
Hablemos de esa anti-literatura que se da en cuadernos que no tienen ni líneas ni cuadros.
La estética que para mí no supo ser más que caos de lunáticas florituras, caos malversado que se enreversa en versos que nunca riman, al fin y al cabo.
Marcas de hojas dobladas y códigos morse escritos a lápiz que ningún erudito se atrevería a accionar,eterno ese miedo a lo profano, mientras mancha sus productivas manos de carboncillo.
Demosle la bienvenida las páginas plagadas de cuadrículas ficticias y estandarizadas pero seguras, siendo la seguridad la moneda de cambio para la felicidad que se vende en esos libros tan estéticos que sí se compran, que para altruismo ya están las frases quinceañeras de cualquier baño público que nos culturizan a todos con la mejor poesía becqueriana.
mientras, mira al cielo o en su defecto, al techo blanco plagado de mugre que te cubre y respira sin olvidarte de inspirar.
Despacito y buena letra.

lunes, 13 de septiembre de 2010

El descenso.

Dime que has vuelto para que no tenga que volver a pensarte, para que pueda hacer de tí un tachón en mi lista de cosas pendientes.
Yo, la de las marionetas,elegí enterrar esa caricatura de tí mismo allí donde no pudiese siquiera adivinarte. Donde las señales y tu nombre jamás frenansen mi incesasante marcha a un centro en el que encontrar el sol, conocimiento y un sendero que pueda elegir.
¡Tú! Recalcitrante y fingido narcisista, me pertubas enviando anzuelos desde tu ataud, tan ficticiamente seguro, que de tu ingenuidad nace la certera intuición de mi pobre facultad para sentirte.
Enséñame como solo tu puedes, prescindiendo de escondites nihilistas que no aspiran a cubrir más que el eco de tu sombra, la manera más certera de cortar las cadenas que te atan a la grieta por la que una noche de verano te dejé caer.
Descubreme razones por las que quiera manejar tus hilos a mi antojo y no te condene al infierno
¿Qué derecho divino es ese que crees poseer para cuestionar mi criterio, para elucubrar sobre mis decisiones o antojos?
¿Dónde está la indiferecia con la que vestías tu risa de antaño?
No quiero de tí nada mío.
Jura, alza la voz que me sojuzga y grita, que si vuelves, será para quedarte, y que marcharás con la pretensión de volver, entonces yo, me quedaré contigo, aunque sea entre las sombras.

jueves, 2 de septiembre de 2010

La Ciudad.

La ciudad me engullía, pero no de esa forma, su ritmo no se asemejaba en absoluto a cualesquiera de las cosas que pudiesen guardar cierto parecido con Manhatam.
Esta vez no.
Me hablaba desde cada esquina, desde cada boca de incendios, me dejaba absorber con los adoquines pisoteados que gemían pidiendo condescendencia.
La ciudad, con su efluvio pausado y abstracto venía a despojarme de mi dignidad y de los pocos años de juventud que aún me quedaban.
Solos entre el murmullo de algo que tenía que ver con la vida, ella y yo. Atrás quedaba el eco de mis pasos y ante mí, un parque adormecido llamaba con boca de bestia.
Entré.
Las caras de estos y aquellos me miraban taciturnos y con un punto de extrañeza en sus ademanes.Todas aquellas caras, todas aquellas soledades, me las imaginaba yo, excéntricas a su modo.
Me fuí, salí de aquel maremoto de césped y naturaleza artificial, para no verme, para no imaginarme siquiera, tan excéntrica como ellos.
El entramado de calles, envoltorios y chicle con sabor a acera entrecruzada me guió hasta el café de turno.
Evidentemente café hasta que los libros pegados, esos que nada tenían ya que enseñar, recluidos en la cárcel de sus estanterías, me hicieron vomitar.
Allí se quedó el café.
Un cigarrillo tras otro, con la complicidad del humo y el papel quemado llegué, siempre en un loco empeño, guiado por ella,hasta la iglesia. Caras tristes, y lágrimas pintadas me sonreían desde los cuadros torcidos de las paredes.
Esta es mi religión, victimismo y cuadros torcidos.
Supe que a los ancianos encojidos en sus asientos no les gustó mi llegada, espero que sí a Dios, No fuí bien recibida, y como a Dios no le vi, me marché por donde había venido.

sábado, 28 de agosto de 2010

Malabarista.

A.
A veces.
A veces te.
A veces te extraño.
A veces te extrano tanto.
A veces te extraño tanto que.
A veces te extraño tanto que me.
A veces te extraño tanto que me cuesta.
A veces te extraño tanto que me cuesta respirar.
(Otras no)

Así entre paréntesis te prometo que nunca me gustó la prosa fácil, pero qué le voy a hacer si cuando pienso en tí, me sale solo. No sé pensar en tí y hacerlo difícil.
Y ahora no sé si lo que extraño es lo individual o la idea universal colectiva y como nadie consiguió mantenerme durante tanto, anclada al sentimiento universal solo me quedáis tú y tu felicidad, de la que a veces dudo y me entristezco y en la que a veces confío tanto que, egoista, me entristezco un poco más.
Otras veces no hay duda posible, es tu abrazo, tu voz pausada, tu letanía, la que me conmueve y me equilibra mientras yo, malabarista, cuerda floja y otra vez eco sordo y letras torcidas.
Oscilo y recuerdo, lo que soy, donde estoy, y porque. Acaba la angustia pero me quedan las ganas de ser, y ser contigo. Miedo a ser contigo y no ser.
A sabiendas que de ser contigo nunca sería.

martes, 24 de agosto de 2010

Lo inusitado del optimismo

Siempre lo supiste, nada tenía que ver con la reminiscencia:
El mundo te pertenecía.
Al nacer ya rasgabas el círculo de un destino implacable.
Te abriste paso como se expanden los rayos de sol ante el otoño reiterativo,cargado de melancolía.
Vomitaste añoranza, sonrisas y desencanto para encontrar metáforas en libros descosidos, y anquilosados.
La orma de tus zapatos no es otra que el largo camino que algunos han recorrido solo para llegar hasta tí.
Bien podrá sonreir o no, la suerte, sin más efecto que el de una brisa efímera que juró ser huracán, porque si se confunden, si se superponen lo fines, nada quedará del círculo que alguna vez rompiste, se desvanecerá la diferencia marcada en la bruma de Octubre así como la llama de todos aquellos que te iluminan.
Nada quedará cuando te encuentres perdido en laberintos mundanos fundados en la falsa esperanza de una estabilidad ilícita, que no es más que conformismo ante toda declaración de impotencia emocional e intelectual.

Con los ojos cerrados cambiaría la condescendencia de la ignorancia por el peso del conocimiento, la seguridad del amor por el miedo del enamorado, la felicidad por el saber, por esas, todas las palabras que no se han escrito.

domingo, 22 de agosto de 2010

Analogía del color

He conocido el neutro celeste,la enajenación del amarillo,
Me he desquiciado con el turquesa en plena lluvia de azules matemáticos.
Vibré con el rojo, un gemido en los lábios, mientras me bailaba entre las yemas de los dedos el lápiz de cualquier anatomía.
Te coloreo con ceras de las gruesas y definitivamente sé que te pega el verde, no por el pelo ni mucho menos por la esperanza, es por que el verde es un color muy así, o encaja o no encaja.
Y da igual que no te guste, yo te pinto de verde como me pinto de gris y de naranja, porque no todo van a ser nubes.
Te pinto de verde por el metódico uso del desencuentro, por la fragilidad de las novedades que se deslizan con la rapidez del viento hasta la rutina, hasta el hastío de la más vulgar letanía.
Y te pinto de verde como el rojo de los daltónicos, que es y nunca será, que mirará por encima del hombro sabiendose reconocido solo por unos pocos sonreidos por la genética.

Camufla bien los colores o muestralos con desenfado, que siempre cabe la posibilidad de que te acusen de azul los ojos cualquier miope limítrofe, que pueda juntar más de tres palabras, mostrando así la cualidad irrefutable de la mejor dialectica: lo que se pinta de azul, azul se queda.

domingo, 8 de agosto de 2010

El deshielo del Ártico

Cuando me fijo, lo que la mano sostiene es más un ladrillo rojizo que una piedra con clase, decido que dado el fin, el medio me importa un carajo.
Lo lanzo contra el espejo, que no es espejo sino una superficie grisácea de mar edulcorado y mugriento salpicado de pasta de dientes.
La puntería es solo cosa de sueños y aquí, ahora, el centro queda tan lejos como cuando el mediterraneo era azul y con suerte me da para alcanzar diez centímetros dentro del borde.

(Todo, absolutamente todo, es un doble o triple sentido)

Cadenciosamente una grieta cobra vida y astillas color cristal metalizado vuelan en todas direciones en oleadas de vanidad sin alcanzar a rozar siquiera el indiferente disfráz de disfrazada indiferencia que de tan extravagante no sabe ser otra cosa que vulgar.
El ladrillo que quiso ser piedra cae al suelo y se mimetiza con las valdosas del portal.
Cruce de piernas, vidrio por doquier y fin del espectáculo.
Un teléfono que no suena y el arrojo-casualidad de pretender siete años de mala suerte.

viernes, 9 de julio de 2010

Joder, Puta.

Te deseo mil cosas, y entre ellas, las peores del mundo.
Joder, zorra, joder.
Te admiro por ser como eres, una auténtica puta. Una adicta al sabor de las pollas, la avenida más cercana a la falsa sensación de un orgasmo fingido.
Te conozco por como eres, una estrecha bruja de malas influencias, notoria abogada de las más crudas sentencias.
Te odio por como eres, una estúpida ególatra, que de tener, poco mantiene. Y si aún lo conserva, qué suerte tiene, pues de pocas el miedo siente que de tan miles que conozca, la suya sea la siguiente (coño, qué mentira más cruel mentir en algo tan evidente).
Y sin embargo te quiero, por como sientes. O por como piensas. Pues al menos te sabes sacar las manos de fuego sirviéndote de la cabeza de un ameno, pues es algo que no duele. A ti, ¿verdad?
Sigamos con lo siguiente.
Te deseo.
El mal. Y todo lo que con ello conlleva. La poca dicha. La muerte. Quiero acabar contigo y con lo que significas, tu maldita parodia de un perfecto sentimiento de lírica breve.
Muere, muere, muere.
Te dedico lo más sutil, lo único en lo que pienso, lo que de verdad puedo escribir cuando escribo. Lo que pienso, y no miento.
Ya te posean los demonios, y te violen. Te penetren con sus penes erectos sin misericordia. Te empalen contra la pared más recia y te duela (y disfrutes, perra).
Muere, muere, muere.
Los ojos arrancados de tu cabeza, una deslumbrante visión de belleza. Observa como eres violada por tu propia pasión, y de como la mentira te convierte en su esclavo, mi amante princesa.
Muere, muere, muere.
Te deseo lo peor del mundo, y aún así, muerta ya seas.

-Álvaro Gallego-


"Y lo siento tanto, tan cerca..."

lunes, 21 de junio de 2010

Hedonismo ante mi ontología

Curiosa esa manía tan humana de mirar y no ver, de controlar aquello que nos ronda, ese tirar de hilos anclados en manos y bocas ajenas, Pies descentrados por rodillas que no son rodillas, movídas por la fatalidad de mi sonrisa.
Un paso aquí, una palabra allá y todo listo para que explote el globo terráqueo y se nos llene de chicle la cara.
Veo, la marca inexpugnable de chicle en todo lo que toco, pegajoso caramelo, sin ser caramelo, sin ser verbo y en calidad de omisión me rindo ante el placer de ser.
Hedonismo ante mi ontología.
Cuadrante simplista de cesped que no deja a entrever más que lo que quiera la una intuición inventada por la casualidad y dado que mi mundo nunca será Nueva York hasta que mis conteporáneos coticen en bolsa no miro más lejos, por ahora, que mi pompa de chicle y mi cuadrante de cesped en el que te incluyo y te excluyo a ratos, en calidad de insecto o árbol sombrio que en no buena sombra me cobija.
En tanto que tiro de los hilos necesarios para no perder la cabeza, para jugar a ser dios con las moscas de mi casa, con hueco del sofá y hasta con metafísica de tres el cuarto.
Decido que quiero que el sol me dé de bruces en la cara y abro la persiana y salgo a la calle,salgo a la calle...

sábado, 12 de junio de 2010

Se dice pronto.
Tal vez demasiado pronto. Palabras que una vez dichas en voz alta minimizan sus significados reduciendolos a la insignificancia de un grano de arena, una gota perdida en el maremoto de sales de baño y efervescencias coloreadas por lápices y manos inexpertas.
Porvenir inexistente que grita, y se torna desquiciado, se vuelve tangible porque es creación y amenaza propia de lo que puede llegar a ser.
¿Que sería sin mi roll de algodón de azucar?
¿Que serías sin las palabras que marcan la linea a cruzar?
Serías ese borron de mirar fijamente de cerca, un ojo que se desdibuja y una comisura que se pierde a los pies mi almohada para volverme loca en un intento de adivinar aquello que creo que dicen unos labios que no se mueven salvo cuando cambias el verbo por el complemento directo e indirectamente me atañe.
.Serías ceñir mi cintura y yo la espada que atraviesa tu pecho sin ningún reparo, sin la condescencia que se aplica a todo buen enemigo.
Vértigo que se adiere a mi piel y un nombre que me taladra, enmarcado en los libros de Borges, en las placas de la calle de enfrente y por último en Tí.

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Se mira, pero no se toca.
De un tiempo a esta parte llevo un cartel en la frente que grita "Peligro" y nadie confía porque tengo el historial de una fulana barata, y consta como imposible la reinserción.
-Conocemos la apostura, la galantaría y en encanto de Satanás-
Tornas simple complicado y ya no sé distinguir donde empieza la confianza y terminan mi fascinación y mis dolores de cabeza.
Me apuntaré clases de magia por correspondencia y entonces aparecerás y desaparecerás a mi antojo.

miércoles, 9 de junio de 2010

Hoy

Desandar lo andado con zapatos nuevos.
Botas excéntricas destruyendo banalidades agrestres
que alguna vez apreciaste.
Desechada para siempre,
entre desperdicios nauseabundos,
la crisálida quebrada por exceso de polución
y lluvia pérfida del pérfido septiembre.
Decadencia de rasgar metálico y chirriante
que guarda con celo el candor de lo conocido
te irás con el deshielo de un Abril abotargado.
Sucio el barro, desbordado,
por la crecida de lo incierto.
Roto el pasado embalsamado en aceites
para ungir pacientes agonizantes.

Camino despacio pisando con rudeza los cristales rotos.

¡Atrás!
Bien atrás lo que fué.
Ya para siempre me anclo en el instante.
Cancerbero de sonrisas,
Guardián de mi vanidad.

sábado, 5 de junio de 2010

La poesía destruye al hombre...

La poesía destruye al hombre
mientras los monos saltan de rama en rama
buscándose en vano a sí mismos
en el sacrílego bosque de la vida
las palabras destruyen al hombre
¡y las mujeres devoran cráneos con tanta hambre
de vida!
Sólo es hermoso el pájaro cuando muere
destruido por la poesía.



Sueño de una noche de verano

Los hombres del Viet son tan hermosos cuando mueren.
El agua del río, lamiendo sus piernas, hacía más sexual
su ruina.
Luego vinieron las Grandes Lluvias, buscando
la vagina hambrienta de la selva, y todo lo
borraron.

Quedó sólo en los labios la sed e la batalla, para nada,
como baba que cae de la boca sin cerebro.
Hoy
que en el lecho sin árboles ni hojas
con tu lengua deshojas el árbol de mi sexo
y cae toda la noche el semen como lluvia
y cae toda la noche el semen como lluvia, dime
besando suavemente el túnel de mi ano
cueva de la anaconda que aún me marca
los ritmos de la vida, qué era, qué es
qué es un cadáver.

-Leopoldo María Panero-

domingo, 30 de mayo de 2010

Divina Comedia

Será que había una vez un circo.
Y que me enmarañé entre los hilos de los títeres que alguna vez creí manejar.
Serán las ganas de ganar las apuestas apostando por el mejor postor.
Será que te conocía sin conocerte y que te imaginé sin acertar.
Mi credo, loco huracan de pasiones frígidas, no tenía ni idea de comedias divinas,
de versos en italiano o de besos por terminar.
Hasta que me apagaste la voz una noche de Mayo y supe por qué llevaba semanas escuchando tu nombre golpeando mis cimientos y reberbenando en mis oídos como reminiscencia rota por el fracaso de tu narcisimo.
Que lucrecía leía tu obra abrazandote de manera casi compulsiva para arrojarte lejos de todo, tan lejos como la astrología, o tu nombre - singnificando sin significarte- repetido día trás día por influencias del azar.
Se soñaba Beatrice cuando nadie la miraba,cuando soñarse tuya no significaba nada salvo un poeta de tres al cuarto. Nunca la curiosidad te señalaría con el dedo acusador de un recuerdo del futuro.
Has condenado al infierno a mis personajes y a mí a la incertiumbre.
Suerte la mía.
Será que no sé como hacer para cambiarnos el pelo, para cambiarnos la piel, para enredarme en tus manos...

jueves, 20 de mayo de 2010

Entre las formas de las nubes.

Bien podrían las nubes sugerir formas sin jugar con la autosugestión, pasar por encima de ojos ajenos al mundo, despistando ideologías radares y desesperanzas por igual.
Con un toque de reloj te embauca la húmeda textura de su algodon, miras al cielo
y ¡ Cuánto desearias para siempre una cama sobre el crepúsculo donde ni los pájaros te engatusaran con su incesante trino!
El cielo es la tabla de salvación de los no tan débiles y Cenicienta lleva escrito en su destino
- Bien tejido por o para ella- eso de llegar tarde.
Hace mucho ya que el reloj tocó las doce y no quedan nubes o uvas en mi saco de la suerte, por eso me escondo detrás de decimonónicos tiempos verbales para llegar tarde a los clásicos pronombres como me-ti-contigo.
Y es que cuando pasas puntual por mi cabeza dejo que cualquier pensamiento te arrastre hasta hacerte desaparecer, como un recuerdo de tantos, el más perfectos de todos los trazos que alguna vez se me dibujaron en el pecho.
Borron, cuenta nueva.
Porque siempre supe que amar es algo que puede darse en presente y en pasado.
Cuando amas en pasado te envuelve ese olor dulzón del recuerdo y el autoengaño, sonríes arrastrado por la melancolía y dura lo que tarda en llegar un nuevo verano.
Despistarse mirando nubes es como amar en presente y cuando se mira de cara al ahora, el tiempo para el pasado ha dejado de ser necesario así, y por suerte, los errores, una vez modificado el instante no alterarán más que lo ya conocido.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Viceversa

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte

tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte

tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte

o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

- M. Benedetti -

martes, 11 de mayo de 2010

Prima-Vera

Abres los ojos.
máxima nº II: no volverás a consumir alcohol en cantidades industriales.
A veces, las elocociones por decir resultan tan prescindibles que, ni bajo la concreción más absoluta, podrían salvarse del desinterés.
Inventaba frases de un cuento despistado, cansada del eterno letargo que arropa a las buenas historias que muy pocos se atreven a leer.
Y así como en un sueño sin prisas construí castillos de arena embalsamada en ladrillos de cosmogonias decadentes.
Para cuando percibí el pertinaz sonido de la lluvia de media tarde, mi montaña de un grano de arena se deshizo entre las razones que inevitablemente van unidas a las primeras aguas de Mayo, así como a toda resaca memorable, que no recuerda pero sabe, como solo saben saber las intuiciones.
En el ámbito de lo cognoscible hay lagunas del tamaño de Júpiter que se mimetizan a la perfección con el escepticismo
La simetría no existe es esa mentira que se aloja en los cubitos de hielo de los mejores vasos de ron, que va desencajando la percepción y da la vuelta a la tortilla haciéndote creer que quizás con Coca-Cola todo sería mucho más fácil me tragar.
Y tragarmelo me lo tragué, atontada como estaba.
Asi cuando desperté, solo quedaban recuerdos entre las nauseas y el dolor de cabeza.
Y un barco, rumbo Júpiter.
Palabras más, palabras menos.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Verani-ego (O vera-niego)

Abres los ojos.
Máxima número uno: No volverás a dormir abrazando un cojín.
Tus párpados aún no responden al leve estímulo que tu muy abotargado cerebro pretende insuflar. Lo que aciertas a percibir como esa luz propia desprendida por la bruma de todo amanecer que se precie, acaban siendo los pocos rayos de sol que va dejando tras de sí el atardecer.
Con inusitada lucidez la intuición te dicta que tu noche, se ha extendido, eclipsando la baraja de opciones que propone el día, y se ha saltado, sin siquiera contigo, la madrugada.
¡Dichoso verano que se acerca a pasos de gigante y te aplasta con su meñique hasta hacerte desaparecer!
No hay nada más absurdo que ahogarse con el dedo pequeño de un pié fictício y metafórico, dejandote absorber por el suave efluvio que emanan los pliegues de un cojín espantosamente amarillo.
¿No es extremadamente detestable el amarillo?
Será que es el color de mi pueblo en verano, peor aún, el tono exacto de la yema de huevo. Inaceptable.
Los pollitos también son amarillos, y majos, aunque posiblemente me equivoque y sean seres salidos del mismísimo infierno.
Pollos/as aparte y volviendo al tema del cojinescepticismo-veraniego -siendo la parte del -ego la que más me preocupa porque implica que necesariamente que solo me atañe a mi- Tengo que confesar que se han ido, así, sin más. Mis ganas de abrazar cojines ( amarillos o no) han decidido hacer huelga -De vete a saber qué- y se han encerrado en una caja típica de sinsabores y sinsentidos.
Y ahora me toca a mí -será egoista pero no menos cierto- dormir entre almohadas y dejarme apabullar por la nubosa textura de su relleno de algodón.

Quizás en tu almohada, quizás tu textura...
...pero no.
Supongo que eso, si que no.

lunes, 19 de abril de 2010

Aquellos que escriben y quieren dejar de hacerlo.

El día en el que se deje de escribir se eliminarán muchos de los conflictos inherentes al sentimiento. Ya que, por lo menos, en lo que a mi respecta dejar de escribir se relaciona irremediablemente con el defecto de toda creatividad, por eso dejar de escribir, bien podría ser la consecuencia inmediata a dejar de sentir en exceso.
Cesar el flujo de la emoción acabará con los restos de tintas de las manos corruptas por la imaginación y el desamparo.
La racionalización no es sinónimo de decadencia de espíritu sino todo lo contrario dado que un aumento de devaneo nos conduciría irremediablemente por derroteros nada apetecibles como las espectativas de cara a un futuro que no llega, y de por no llegar exaspera y anhega con el agua al cuello de esperanzas o ese eterno correr, huidizo de la realidad recalcitrante que se empeña en jugar perseguirte y absolutamente nada modifica cuando consigue, en su empeño, alcanzarte.
Para todos aquellos que escriben y quieren dejar de hacerlo tampoco habría de ser una constante la espontaneidad que siempre acarrea a posteriori fatales consecuencias tales como el arrepentimiento y la flagelación del espíritu.
No creo que pueda darse un término medio para el buen sentir y tomo por solución la única que considero como plausible: La abolición de toda emoción en favor de una felicidad a medias.
Proclamaremos entonces una casi-victoria, porque habremos aprendido a asumir la derrota.

domingo, 18 de abril de 2010

Capotes y Domingos

Se viste color amarillo terrizo la sensibilidad ajena, allí donde los rostros embelesados se desgastan con la erosión propia de esa maga, la rutina, que hornea caras con sabor a incompletud y desesperanza.
Amarillos también los ojos del luchador, traje de luces y farolillos reclamando una atención inmerecida, despistando videntes con porte de falso gladiador que se sabe vencedor de la contienda antes del comienzo de la misma porque un conjunto de emociones disonantes -poder,sufrimiento e indulto- le insta a obnubilarse con el rojo crepuscular compendio propio de las drogas el miedo y la hiel que anidad en las entrañas del imputado, condenado ya para siempre en el simbolismo característico de figuritas toledanas y emblema - Negro,azabache,negro- de pais decadente ahogado su propia miseria de capotes y domingos.
Aburrido el pueblo reclama estocadas y banderillas.
Contundente, lacerante el acero que penetra, llamando sangre a la sangre, desgarrando, piel arterias y músculos que se tensan ante la amenaza de saberse envestidos y próximamente aniquilados.
Una vez cae al suelo abatido por pinceladas polvorientas de arena amarilla que como sal se incrusta en lacrimales ciegos de ira e impotencia, redoblan tambores y resuenan las trompetas con sabor a victoria y virtud españolas.
Y entoces, solo entonces, cae la losa del silencio en favor de la espera de un nuevo espectáculo.

martes, 6 de abril de 2010

Cinco días...

Curioso elemento el tiempo, que deforma la óptica con el fusil de la memoria para que el individuo elimine frustraciones ante próximas expectativas.
Y no hablo ya de recuerdos o de condenas al olvido sino de metarmofósis que empieza a hilvanarse a raiz del último segundo de una acción relevante por sí misma.
Por eso me atreví a escribir - y quien dice escribir bien puede decir besar o despragmatizar- esta noche, para recordar porqué quise tatuarte una lágrima en la espalda o porqué tu inocencia - a saber si fingida- me era tan familiar como el clásico reflejo a través del cristal de una cara conocida, aquella que la luz deforma pero en cuestión de milésimas acabas reconociendo como propia.
Esa, tu despreocupación reflejada decidió desvincularse de mi baraja de actitudes una tarde de Diciembre y desde entonces no la he vuelto a ver.
Pero si pudiese, hubiese sido despreocupada contigo.
Créeme que quise arrojarme al vacío y aplicar a las curcunstancias todo aquello de ser valiente y eccéteras.
Apenas pude verte a media luz porque solo alcanzaba a ver fracaso, otra derrota de tantas que se fundirá tras los kilómetros del asfalto y se mimetizará posteriormente con el eterno quizás que alega toda esperanza.
De nuevo el tiempo tira los dados y olor de tu pelo ha desaparecido en lo que tardé en escribir estas últimas tres frases para pasar a ser ciudad o sexo o Nietzsche.
Nada queda ya del brillo de tus ojos o de tu sonrisa de niño,te perderás en el laberinto de mi cerebro como otras tantas tarde de Otoño.
Es entonces cuando el miedo gana porque no atiende a razones y se nutre del dolor de lo que puede llegar a ser.
Le daré la mano al Tiempo y me erigiré como su prometida para no tener que imaginarte..
...para no tener que soñar.

martes, 23 de marzo de 2010

Des-implicaciones

Como una amenaza latente.
Ese codificador para un desnudo integral acompañado consecuentemente del zumbido inestable asociado a cualquier canal mal visto.
Simbolismo deformado, que mas que transmitir omite, alegando indiferencia parabólica.
Metáfora más, metáfora menos.
Enciende la radio para que te ilumine el top diez de los cuarenta principales y descubras porqué finalmente has decidido que te compenetras mejor con las canciones mediocres que con los de tu propia especie. Enseña a hablar a los gatos del parque y entenderás en un par de maullidos las casi mil páginas que Daniel Goleman dedicó al concepto “inteligencia emocional” que tan sabiamente aplicamos a cualquier texto cutre de carácter pseudo-existencialista.
Al fin y al cabo esto no es más que otra eterna crisis adolescente que ha tenido a bien trascender después de los dieciocho.
Una partida de ajedrez inacabada, quedas en tablas porque te conectas a Internet y estás cansado de pensar en torres, alfiles o damas que no te dejan dormir con sus alaridos de media noche, o de vete tu a saber que desgracia acaecida por suerte, tras la frontera de tu pantalla.

Nota: Este texto es un poco antiguo, como de hace un mes o así.

jueves, 11 de marzo de 2010

Fragmento de "No te detengas"

"Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron, de nuestros "poetas muertos" te ayudan a caminar por la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros: " los poetas vivos".
No permitas que la vida pase a ti sin que la vivas"

-W. Whitman-

A nosotros, La generación 00 y de lunes tardíos con sabor a té.
Los chicos del club de la palabra, el simbolismo y la vanguardia que nos elogia y persique para que urdamos
conversaciones inverosímiles en la que las astrofísica se dibuja en el tapiz de la metafísica y atraviesa el cinturón de Orion para hablarnos de universos paralelos, y de nuevo la astrofísica y aquel dios metafísico e irrelevante.
Somos todo eso...

¿No lo percibís?
Es nuestro momento de empezar sin pretensiones, de dar y de dejarnos empapar por las frases de esta, nuestra generación, y por un ahora que se nos presenta cargado de fuerza, de publicaciones y de movimientos.
Porque somos nosotros y en Granada empieza el mundo...
¡¡¡Sembremos en base a lo que conocemos del pasado y a lo que queremos que nos regale el futuro!!!

domingo, 7 de marzo de 2010

Febrero

Primero eran sus caricias las que te hacían sentir distinto, las buscabas constantemente y suponían tu mejor vía de escape.
Amordazando un sentimiento tras otro, sometiendolos al encierro en un rincón de tu alma para que no amezasasen con un asalto por sorpresa.
"Ni un devaneo mas" te repetías constantemente en esas noches sin luna en las que te daba por pensar en lo inevitable y te dejabas embaucar arrastrado por esa irrespetuosa y recalcitrante parte de tu alma que no es más que esa trascendentalidad tan tuya que odias porque no te deja ser aquello que quieren que seas y se presenta preñada de insomnio en las que a veces, si te despistas, se dejan a entrever mis ojos.
- No mis ojos, mentirosos, los de ahora, sino mis/ tus ojos, los que tenía para mirarte desde abajo sabiendote con la llave que me desnuda y no. No me molestaba que fuese tu cuello el lugar de donde había decidido prenderse aquel trozo de mi que te legué casi sin proponermelo-
Aperecen de pasada y entonces...
Los apartas como un libro viejo, desgastado y a día de hoy irrelevante aun a sabiendas que algún día te pincharas con el uso de la rueca y tendras que soñarlos, enfrentarlos y perder.
Por eso del miedo y tu majestuosa cobaría que dicta órdenes de alejamiento de caracter preventivo y kilometraje inecesario.
Su sexo y sus caricias suponen la más vulgar de tus cárceles fingidas, Conversación mediocre sobre un millón de nadas que adormecen tu parte trascendente. Nada es y en nada se queda .
Es la fuerza y el cariño que se torna mundano sumado a la rutina camuflada de seguridad la que te abruma y desgasta como se desgastan las suelas de los zapatos usados.
Y la duda, una duda no te atreves analizar mientras pueda mantenerte a flote el autoengaño.
Miradas de soslayo y un mes de Febrero que obvias con la pretensión de dejarle pasar inadvertido.
Y si escribo es por y para Febrero.
Tan roto y desvencijado por nuestra falsa indiferencia que ha jurado regar Granada con sus lágrimas de media noche.
No llores más Febrero...tan solo es una mentira que me ayuda a sonrreir.
E incluso hubo dias en los que, por lo menos yo, si que pensé en lo inevitable.

sábado, 27 de febrero de 2010

"Y mira que apenas nos conocíamos y ya la vida urdía lo necesario para desencontrarnos minuciosamente..."

martes, 23 de febrero de 2010

A través del espejo,

A través del espejo se sueña
tristeza la melancolía.
Y son hadas las que pueblan,
los pueblo arrinconados
en retales reflejados,
marchitos por la razón.

A través del espejo un suspiro,
que avecina de vida la desesperación
de saberse los sueños dormidos
en rincones radiantes,
sin luz.

Aniquilandos con crueldad dragones
imperantes de ensoñación aparente,
Zambullidas de realidad designan lo relevante.
¡Qué difícil obviar un reflejo¡
¿Cómo escapar del encanto escondido,
a través de mi espejo?

lunes, 15 de febrero de 2010

Las palabras que no pudieron modificar el futuro.

Algo real.
Y no hablo de esos destellos blaquiazules presentes en cada abrazo.
Tampoco de los cuentos de media noche o de los besos en la espalda.
Sin alcanzar a vislumbrar ni una parte de aquello que se define como algo real por sí mismo alcanzo a comprender que no se trata de esos oasis de cuatro días al mes en los que me desnudas despacito, y me susurras al oido que todas las rosas acaban por marchitarse.
Oasis que se desea eterno para obviar la certudumbre de lo definido como real por sí mismo y que por ende se define como Madrid.
Tu Madrid. y Ahora mi Madrid.
El de las tardes de paseo y las conversaciones infinitas que me enseñaste con tu sonrisa de espejo.
No basta con desearlo tambien tiene que ser verdad.
Y un poco aburrido. Mediocre.
La mediocridad genera depencencia,conformismo y constancia.
Porque querer para siempre acaba siendo una estupidez irrelevante, una emoción que no trasciende y que no supone más que un lastre para la realización propia.
Y ahora que por fin hemos empezado a brillar no sería justo que descartásemos los cristales teñidos de azul oscuro por aquello de no deslumbrarnos, de no reflejarnos el uno en el otro.
Y no hay nada más real que esto.
Amarte es una ilusión,una noche de reyes sin el juguete deseado,
Hilo de perséfone que se teje y desteje al antojo de las circunstancias.
Momentos en los que no se ha dado pié a un nosotros en este universo de cíclica armonía caótica y que no ha tenido a bien forjar ni siquiera un espacio para cierta culpabilidad en la que poder regodearse.
Solo dudas entre sábanas de raso y marionetas de circo.
Porque no nos han dejado ser nosotros, hemos tenido que ser tu y yo para poder brillar.
solo Tu y Yo.

martes, 2 de febrero de 2010

Alerta-alterego.

Llevaba un par de semanas - que bien podría haber sido años- aguantando las extrencidades de la extrovertida Marioneta. No podía soportar ni un minuto mas aquella situación.
Por eso la Titiritera, que jamás perdía los nervios y que siempre encontraba razones obvias para todo le espeto un día a bocajarro:

- !¿Por qué no cierras de una vez esa estúpida boca de madera?¡
¿Es que no te das cuenta de que tu impaciencia va a acabar por volvernos locas?
¡ Son esas inútiles ganas de Amar tan tuyas las que siempre acaban por enredar todos los hilos¡ ¿Que pasará cuando no nos quede otra opción más que la de cortar el nudo?
¿QUE HARÁS CUANDO TU ANHELO NOS DESTRUYA?.- Comentó la exasperada Titiritera.

- ...

No supo que responder. Ante la falta de palabras decidió dejar de tensar los lazos que la unían a las manos de su anfitriona. Comprendió que no podría contadecirla y se encerró a si misma lo mas lejos que pudo dejandose envolver por su espíritu de pino y fresno. Guiada por la cruz de madera, el único nexo que siempre guardó con la realidad.
Y tanto quiso callar que selló sus labios y convirtiose en aquello que siempre debió haber sido.
Calló para siempre.

domingo, 31 de enero de 2010

Descuadrado.

Encuadro el marco torcido. La paded se vuelve angustia entre los lienzos desequilibrados y mientras pongo al derecho aquello que se empeña en estar doblado me visualizo adivinando entre ondas el tono de tu voz. Tan propio y ahora tan ajeno. Se desplazan lentamente hasta mi cerebro y allí explotan sometiendolo al delírio convertidas en miles de tonalidades naranjas: amanecer, albaricoque y fosforescente.

Agujas de relojes de bolsillo se empeñan en girar en sentido contrario al del resto de los sentidos donde el tic tac de entre los segundos acaba siendo ese beso que se perdió y que ahora queda anclado en la comisura de mi boca y se siente tan solo, tan perdido, que no se atreve a escapar de la carcel de mimbre forjada con el esparto de los corazones que alguna vez amé y descuartizé, trozo a trozo.
Prisión que creé para guardar todo aquello que jamás me atreví a entregar, como tu beso o el tono naranja de esa voz desquiciada por la locura de saberme rota y tan lejos. No puedes tocarme y si a saber si te pienso, o te has consumido ya entre las cenizas de los cigarrillos que fumé despues de aquel adiós que casi acaba en tragedia porque una guadaña de cristal se empeñó en degollarme y arrancar la única parte de mi cuerpo que aun es capaz de pensar en algo coherente cuando me pierdo en tu boca. Egositamente.
Cruje la decandente mesita de noche de mi habitación y de nuevo el cuadro vuelve a torcerse con la cadencia de un monosílabo. Ignoro lo inapropiado de mi causa y en la desesperación que sienten los que pierden todas las guerras me proclamo vencedora de la nada.
Mas de lo mismo.
"Ponme vaso de incerteza, y no te olvides del ron".

jueves, 28 de enero de 2010

Tirolina de estrella fugaz.

- ¿Siempre escribes sólo para tí, verdad?
- Lo cierto es que casi siempre. - contestó, pensando que ciertamente, sólo por una vez, quizá mereciese la pena escribir algo para alguien que no fuese ella misma.


"Me pediste entre susurros que te dijese algo bonito, y yo que tengo palabras para todo, que la filosofía se me queda corta, y la lógica está anclada en mi corazón, no supe que contestar.
Me trato de retractar,( Véase el texto anterior) porque ante todo te quiero hacer feliz.
¿Qué te digo que sea mas bonito que mis noches contigo?
Dibujo una cruz con mi índice en tu espalda, y la cubro con besos , jugueteo distraida con mi mi lengua.
La cruz, mi lengua y tu espalda.

Te quiero como se quiere a las estrellas fugaces.
Segundos de luz que forman parte de del cielo, reflectan e iluminan durante sólo un instante, pero arrancan sonrisas al mas escéptico y alumbran comentarios infantiles en cualquier adulto refinado.
Te sientes tan especial cuando vislumbras ese padazito de luz que acaba siendo secundario el momento de la desaparición del hecho en sí. (Inherente sufrimiento al ser humano)
Firmamento enagenado, que se apaga y acaba preso de una oscuridad que priori no se percive, salvo cuando te ilumina dicha estrella.

Giramos sonriendo como enanos en la rueda de aquel parque, nos columpiamos oscilando hacia el infinito y nos dejamos llevar por la tirolina sin usar los pies para frenar.
Caminamos a tres metros sobre el cielo, Un cielo color aceituna.

¿Sabes?
Si explota la burbuja siempre podremos decir que pasamos una semana contemplando estrellas fugaces..."

martes, 26 de enero de 2010

Que no todo está perdido.Solo soy yo quien se pierde.

¡Que no!
Que mi mundo interior no se destapa con tres caricias.
¡ Joder! ¿De verdad no te han dicho nunca que tienes un sol en la sonrisa?
No querría despertarme mas de dos noches a tu lado porque no soportaría un nuevo abrazo, otra mala versión de ese "quedate que iluminas mis dias más oscuros en los que ella - sí, Ella- me jura amor eterno." Y dejas escrito entre lineas que es Ella quién te abruma con cuchillas, las que forjan cadenas que me desatan a ti.
Con un "por favor, no-te-vayas" sellas mis lábios.
Distante y ausente, pero me quedo.
¿Qué porqué me quedo?
Me quedo por el mar,
Por los caramelos,
Por las sábanas revueltas,
Por las fotos,
Por los libros,
Por tu risa,
Por mi miedo,
Por tu asuencia y tu decencia.
Cuento hasta tres ( UNO, DOS. TRES.) miéntras me quedo sin aliento,
Y no es para tanto. - Me digo.
Y te lo hago saber.
Reacciono racionalmente, rienda suelta al raciocinio.
Rio para calmar tu ansia de ver mi pena a través de nuestras sábanas.
Lastre en la burbuja que hemos de crear para que no me afecteis - Ni tú, ni Ella-

Ni esos, los besos, que no son para mi.

( Que del existir de un recuerdo me pierden las ganas del olvido, "y es que me encantas",
- Me digo. Suspiro y vuevo a contar hasta tres)

lunes, 25 de enero de 2010

No Soy tuya.

No soy tuya, no me pierdo en ti,
Nunca me pierdo, aunque mi alma ansía
Perderme como la llama en el mediodía,
Perderme como la nieve en el mar.

Tú me amas, y aún te veo
Como un espíritu hermoso y brillante,
Sin embargo soy yo quien inconstante
Anhela perderse como una luz en la luz.

Arrójame profundo en mi sentimiento,
Apaga mis sentidos, déjame sorda y ciega,
Arrastrada por la tempestad de tu amor
Soy una hoja en la premura del viento.


Sarah Teasdale

jueves, 21 de enero de 2010

Exhortación a tí.

Del baúl de los recuerdos...


"Salió de la ducha, empapada y casi limpia.
Cenó dos piruletas de caramelo acompañadas de ansiolíticos y antihistamínicos.
Por mucho que frotase con esponjas de esparto, no conseguiría desprense de su propia piel.
En ocasiones frotaba y frortaba hasta sangrar.
Seguiría sucia.
Dueña sin amo de sentimientos que bien podrían asociarse al alma de cualquier otro que poseyese una luz muy distinta en la sonrisa.
Dicotómica, Anémica, Neurótica y si, Enferma."


Dia uno de la exhortación:
exhortar.
(Del lat. exhortāri).
1. tr. Incitar a alguien con palabras, razones y ruegos a que haga o deje de hacer algo.

Me pareció oportuno comenzar definiendo la palabra con la que titulo el blog.
A mi personalmente exhortación me evoca casi magistralmete un sinonimo de exorcismo.
Tal es mi pretención. Eliminar todo resquicio de tu persona en mi interior a la par que convencerte de que soy todo lo que siempre has deseado.
Otra contradicción.
Que el maremoto de nuestros 15 años -o días- juntos hacen que ría, que llore, que grite de ira y de odio a la par que me enternezca como una niña mientras dibujo tu rostro en la almohada.
Moriría por tí tantas veces como te he odiado en esta semana.

No divagar
Punto uno de la exhortación.
borrarte de un plumazo cada vez que aparezcas por mi cabeza. - que no por mis labios-
Solo media hora al día será sufuciente para dejarte a solas conmigo.
De dicha media hora, treinta minutos estaría olvidándote.
Pero habré de tomarme por lo menos tres segundos para tachar un día mas sin tí en mi calendario.

viernes, 8 de enero de 2010

Mienteme

Desprecio la verdad porque en ella, no hay nada que me resulte divertido.
Todas las verdades tienen algo oculto y horrible en su sentido ontológico
si en la mayoría de ocasiones prefiero mentir -con el exceso de imaginación que eso conlleva- a ser sincera, ha de ser sin duda porque la verdad ante todo ofende.
¿y a quien le gusta ser ofendido?

De la mano de la certidumbre se transforma la luna,magistralmente,de espejo de plata un desagradable y nada meritorio trozo de roca, minada cráteres y protuverancias.

La verdad tiene el don, incluso, de metamorfosear la realidad intrinseca al individualismo humano. Ninguna verdad es absoluta y sin embargo... si que existen mentiras absolutas.
Sin ninguna duda, toda mentira puede ser verdad segun el ojo con el que se mira y
si bien, no suelo tener motivos tangibles para decir la verdad, siempre soy capaz de encontrar millones de, por decirlo de algún modo, excusas para mentir.

Las mentiras esconden un lado ingenuo con motivo de la conservación propia y ajena.
A la certeza le importa un carajo que seas feliz o que el cornudo de tu novio se contente con pensar que pasaste la noche con el mas enfermo de tus tios.

Porque la verdad está sobrevalorada y la mentira puede llevarnos al extásis.

Por favor. Mientanme.

lunes, 4 de enero de 2010

Testamento

El Amor no es un hábito. Ni un compromiso, ni una deuda.
No son los poemas de Becquer, Ni las canciones de Elvis.
El Amor Es.
Este es mi testamento. Sin definiciones.
Ama y no preguntes demasiado...
...Solo ama.